El migrante… La desconfianza
La desconfianza hacia los demás es la base de la supervivencia del migrante.
No confía en nadie,
pero confía en Dios…
Los demás repiten siempre:
«Vas por el camino equivocado.»
Pero, ¿existe acaso un camino correcto?
Conclusión: El mundo con ojos de migrante
La familia es lo que te consuela de la migración,
pero es también lo que te consume.
El migrante es un traficante de niños,
el Estado lo quiere fecundo para que su subsidio continúe,
y la esposa lo sabe bien.
La migración no es solo un traslado entre países,
sino un desollar al hombre de su alma.
La vida es pequeña,
y el mundo es una gran ilusión.
La migración es un sueño que devora los sueños,
y termina siempre con la verdad fría:
que no perteneces a ningún lugar.
El mundo con ojos de migrante
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Motaz Omarien