Quizá Dios me dio cosas y cosas; me dio la sinceridad.
Fui a nuestra aldea originaria, en Tirat Haifa. Caminé por ella, y era como si me dijera: ¿Dónde está mi gente? ¿Dónde están los seres humanos que estaban aquí? ¿Dónde están?
Encontré tierras vacías, sin un ser humano en ellas.
Entonces me dije: debo volver a mi patria, a mi país.
Pero ¿es mi país el país en que nací?
Motaz Omarien